Las 7 claves para combatir las piernas cansadas

La sensación de pesadez que producen las piernas cansadas no es grave. Es terriblemente desagradable. Lo mejor de todo es que se puede tratar. Y no hablo de llegar a casa y poner las piernas en alto y ya. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas para aliviar este pesado síntoma.

¿Qué es eso de las piernas cansadas?


Venas cuando sufres enfermedad venosa crónica o piernas cansadas

Llamamos “piernas cansadas” a los síntomas más frecuentes de la enfermedad venosa crónica. Así es como se llama a esta patología que no es rara ni suele ser grave. Afecta a casi el 40% de la población. Especialmente a las mujeres por culpa de determinadas hormonas (los estrógenos).

Vamos a ver por qué ocurre esto. Nuestras venas tienen válvulas para que la sangre no fluya hacia atrás. Cuando la sangre va hacia el corazón la dejan pasar, pero si quiere volver para atrás se cierran. Cuando pasamos muchas horas de pie aumenta la presión sobre las venas y se hinchan. Al hacerlo, las válvulas cada vez se cierran peor. Esas válvulas que ves en la imagen no llegan a tocase y se acumula la sangre.


En la mayoría de los casos, lo que vas a notar cuando esto ocurre es:

  • Hinchazón de piernas y tobillos

  • Sensación de pesadez

  • Hormigueo

  • Picor

  • Calambres

Arañas vasculares o varices, síntomas avanzados de la enfermedad venosa crónica

En casos más avanzados se empiezan a ver arañas vasculares y, poste


riormente, varices.




¿Por qué a mí?

Pues habitualmente por herencia. Si tus padres tienen enfermedad venosa crónica tú también tienes muchas papeletas para que te toque sufrirla. Pero existen otros factores como el pasar muchas horas de pie o sentados, estar embaraza, el calor, llevar ropa ajustada, el sobrepeso, el estreñimiento, fumar, etc.


¿Cómo sabré que tengo enfermedad venosa crónica?

Pues respondiendo a estas dos preguntas:

  • ¿Sientes pesadez o dolor de piernas a lo largo del día?

  • ¿Te alivia poner los pies en alto por las noches?

Si en ambos casos has dicho que sí ahora viene la parte que más te interesa.


Tratamientos para la enfermedad venosa crónica:

Atención al nombre. Pone “crónica”. Esto significa que no tiene cura. Siempre tendrás enfermedad venosa crónica. Pero puedes tratarla para que no afecte a tu calidad de vida.

Los tratamientos de los que disponemos son:

· Medicamentos venotónicos: se utilizan para reforzar las paredes de las venas y que estén menos “hinchadas”.

· Prendas de compresión: hacen el mismo efecto, pero desde fuera. Apretando las piernas como apretarías el tubo de pasta de dientes haces que la sangre fluya mejor hacia arriba. Las medias de compresión tienen mala fama. Dicen que son incómodas, difíciles de poner, que aprietan demasiado, que dan calor, … Empieza con las de compresión más suave y verás que funcionan tan bien que no podrás vivir sin ellas. En este vídeo te explicamos cómo se ponen y cómo saber que talla necesitas:




· Tratamientos tópicos: cremas y geles para masajear las piernas. Normalmente se busca que sean frescas para reducir la temperatura de las piernas. Se deben aplicar siempre masajeando desde los tobillos hacia el muslo. Así el masaje ayudará también a mover la sangre hacia arriba.

· Tratamiento quirúrgico: cuando ya hay varices consulta con un médico vascular. Hoy en día existen cirugías mínimamente invasivas que solucionan el problema sin tener que estar 15 días sufriendo como hace años.


Trucos y consejos para el día a día:

  1. ¡Arriba esas piernas! Cuando llegues a casa después de un duro día de trabajo, descansa un rato con las piernas en alto. Aprovecha para aplicar algún gel refrescante de piernas y, a poder ser, que otra persona te dé el masaje. Dile que te lo recomienda el farmacéutico de Pontevea.

  2. Controla tu peso. El sobrepeso son quilos con los que cargamos todo el día al estar de pie. Eso aumenta la presión sobre las piernas.

  3. Bebe mucha agua y lleva una dieta rica en fibra. El agua te ayudará a retener menos líquido y así tus piernas se hincharán menos. La fibra es para evitar el estreñimiento. El estreñimiento afecta a las piernas cansadas porque aumenta la presión sobre determinadas venas.

  4. Cuidado con la ropa ajustada. ¿Pero en qué quedamos? ¿Medias de compresión bien, ropa ajustada mal? Pues sí. La ropa ajustada aprieta dónde no debe. Principalmente en los muslos, en la cadera o en la cintura. Esto dificulta el retorno de la sangre. Mientras que las medias de compresión ejercen fuerza desde los tobillos hacia arriba. Cambia la cosa.

  5. Evita estar sentado o de pie mucho tiempo. En general, evita estar en la misma posición un rato largo. Si no te queda otra, en el trabajo por ejemplo, procura cambiar el peso de tu cuerpo de un pie al otro y haz pequeños ejercicios de tobillo.

  6. El deporte es salud siempre. En este caso caminar, nadar, andar en bici, bailar,… Todos son buenos ejercicios para que los músculos de tus piernas empujen la sangre de vuelta al corazón. Se dice que ejercicios fuertes como levantar pesas pueden aumentar la presión sobre las piernas, así que procura no hacerlo mucho tiempo seguido. Intercala este tipo de ejercicios con ejercicios más aeróbicos.

  7. Cuando termines de ducharte dale un buen chorro de agua fría. Desde las rodillas hasta los tobillos. El frío te ayudará a deshincharlas.


Escrito por: Abel

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